El siguiente paso: venir a una sesión abierta en Embajadores
Si has leído los escenarios y te reconoces en alguno, la forma más directa de comprobarlo es
pasar por el local un sábado por la mañana. No hace falta experiencia previa ni equipo propio:
se trabaja descalzo sobre el dohyō de arcilla, con ropa deportiva sencilla y una toalla.
La sesión empieza con una explicación breve del ritual de entrada, el saludo y las reglas
básicas de seguridad. Después se practican los agarres de mawashi y los desplazamientos
laterales, que son la base de casi todo lo demás. Al terminar, compartimos mesa y comentamos
lo que ha salido y lo que conviene repetir la semana siguiente.
Reservar una sesión abierta